Con profundo respeto y gratitud, el municipio de San Pelayo recordó a los músicos que dedicaron su vida a fortalecer la tradición y a mantener viva la esencia del porro. El tradicional Desfile Tito Guerra recorrió las calles en una jornada cargada de memoria, emociones y reconocimiento.
Entre notas musicales, flores y expresiones de cariño, la comunidad homenajeó a quienes ya no están, pero cuyo legado permanece presente en cada banda, cada interpretación y en el corazón de quienes aman esta expresión cultural.
En el marco del 49.º Festival Nacional del Porro, San Pelayo reafirma que sus tradiciones siguen trascendiendo generaciones y que la música continúa siendo símbolo de identidad, historia y orgullo de su gente.

















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